viernes, 10 de noviembre de 2017

León, situación de emergencia (II)



Es evidente que si alguien quiere resultados diferentes no puede continuar haciendo lo mismo. Por esta razón quienes dirigen los destinos de León desde las instituciones públicas deben cambiar lo que están haciendo o dejar paso a personas con ideas nuevas. No se puede argumentar, como se ha hecho, que es la iniciativa privada la que debe resolver la difícil situación. A este respecto hay que recordar que los presupuestos públicos suponen el 39% del PIB español, por lo que son decisivos en la evolución de los territorios. En León no se está gastando la parte correspondiente por población y superficie del presupuesto del estado y lo que se gasta se hace con poco acierto. Por tanto, las cosas se han hecho muy mal y hay que cambiar rápida y drásticamente la ejecutoria si se quiere que esta provincia reaccione.

Proyecto León quiere proponer algunas medidas de aplicación inmediata:

La primera en el plano autonómico es territorializar en esta provincia la parte correspondiente del presupuesto autonómico, el cual se viene mermando año tras año. La parte que corresponde a León supone unos 1.800 millones de euros. Solo con eso ya empezaría a reaccionar la economía leonesa.

En el plano estatal habría que potenciar los centros de investigación como la CIUDEN, los centros del CSIC, el INCIBE y concluir las infraestructuras pendientes: autovía de Monforte, vía rápida de Braganza, soterramiento del ferrocarril en León, tren de FEVE y autovía de Santas Martas. Con esas inversiones en investigación, desarrollo e implementación y el despliegue de las infraestructuras de comunicación pendientes se pondrían las bases para reaccionar.

En el plano municipal urge la fusión o concentración de municipios de León metropolitano y también en el resto de la provincia. Eso mejoraría la calidad de la gestión de los fondos públicos y liberaría recursos para invertir en proyectos de desarrollo de nuestros pueblos.

En el plano autonómico es donde más carencias se registran. León debe tener un plan de promoción industrial acomodado al tamaño de las empresas locales para que se creen en unos casos, crezcan en otros y se implanten en otros; un compromiso directo y cuantificable con su parque tecnológico y su parque científico; un compromiso claro y planificado sobre  la evolución de la centrales térmicas y el consumo de carbón autóctono;  la creación inmediata de cluster específicamente leoneses de empresas químico-farmacéuticas, de tecnologías de la información, de alimentos cárnicos, de alimentos lácteos e infusiones, de envasadores de legumbres, de transportes y de plataformas logísticas. León debe tener su propia promoción turística y de productos alimentarios para diferenciarse como marca con alto valor añadido.

No se trata de hacer una propuesta pormenorizada de todo lo que se puede y debe hacer para salir de la penosa coyuntura en que León se encuentra, pero queremos poner en evidencia que no existe un problema de falta de ideas o posibilidades, sino de falta de presupuesto, compromiso, capacidad de gestión y voluntad para llevarlas a cabo. Urgimos así a todos los sectores sociales a tomar la iniciativa para revertir los datos que hemos expuesto.


Gráficas comparativas 


Población Comunidad Autónoma
Datos de población de la Comunidad Autónoma desde 2010 a 2017-T1, con la pérdida absoluta y relativa de cada provincia, del antiguo Reino de León y de parte de la antigua Castilla la Vieja, así como del total de la Comunidad Autónoma y de España. La gráfica muestra la pérdida de población de la provincia de León que desciende 31.000 habitantes, casi la cuarta parte de la comunidad autónoma.


Tasa de actividad de la Comunidad Autónoma
Comparativa de la TASA DE ACTIVIDAD de las provincias de la CCAA desde 2010 hasta el primer trimestre de 2017. La tasa de actividad de la provincia de León es la más baja de la autonomía. León, Zamora y Salamanca  ocupan los últimos lugares.


Tasa de empleo de la Comunidad Autónoma
Comparativa de la tasa de EMPLEO de las provincias de la autonomía desde 2010 al primer trimestre de 2017. La tasa de empleo de la provincia de León es la más baja de la comunidad. Las tres provincias del antiguo Reino de León ocupan los tres últimos lugares.


Tasa de paro de la Comunidad Autónoma
Comparativa de la tasa de PARO de las provincias de la autonomía desde 2010 al primer trimestre de 2017. La tasa de paro de la provincia de León es la segunda más alta de toda la comunidad. De las cuatro últimas provincias, tres son las del Reino de León.


Población de León y las provincias limítrofes
Datos de población de las provincias limítrofes y de León desde 2010 a 2017-T1, con la pérdida absoluta y relativa de cada provincia. León es la tercera provincia que más población pierde, solo por detrás de Orense y Zamora. También es la que más pierde en términos absolutos tras Asturias.


Tasa de actividad de León y las provincias limítrofes
Comparativa de la TASA DE ACTIVIDAD de León y las provincias limítrofes desde 2010 al primer trimestre de 2017. La tasa de actividad de León es la segunda más baja del conjunto, solo superada por Orense.


Tasa de empleo de León y las provincias limítrofes
Al igual que la tasa de actividad, la TASA DE EMPLEO de León es la segunda más baja de todo el entorno, solo superada por Orense.


Tasa de paro de León y las provincias limítrofes
Comparando la TASA DE PARO de León y las provincias limítrofes, es la segunda más alta solo superada por Orense.







domingo, 5 de noviembre de 2017

León, situación de emergencia (I)

Hace unos meses el Instituto Nacional de Estadística hizo pública la actualización de los datos del padrón municipal de habitantes. El examen de esas ratios hizo correr ríos de tinta en todos los medios de comunicación a propósito de la mala evolución de la provincia leonesa. Además de mantener una tendencia de disminución de la población que abarca un periodo largo, es llamativo que desde 2012 León pierda cada año entre cinco y seis mil habitantes. Este dato en una provincia con menos de medio millón de habitantes es pésimo. Sin embargo, hemos preferido esperar a que se apagase el murmullo sobre este tema para hablar desapasionadamente de él.

Para ilustrar la situación de León hemos optado por tomar los datos de los últimos 7 años, es decir, desde 2010. Nos hemos fijado en cómo han evolucionado cuatro parámetros: la población, la tasa de actividad, la tasa de desempleo y la tasa de empleo.

El padrón municipal nos dice cuántas personas están efectivamente censadas en la provincia.
La tasa de actividad nos muestra la población que tiene o busca empleo sobre el total de los que están en edad de trabajar (mayores de 16 años y menores de 65). Una baja tasa de actividad denota pocos incentivos para incorporarse al mercado laboral.

La tasa de desempleo explicita las personas que, queriendo trabajar, no tienen empleo. Lo que mide es la vitalidad del mercado de trabajo, puesto que, si es muy activo, la tasa de desempleo es baja.
Finalmente, la tasa de empleo expone cuántos trabajadores hay sobre la masa total de personas en edad de trabajar. En otras palabras, esta tasa pone de manifiesto cuántas personas están creando riqueza sobre las que potencialmente podrían hacerlo y pone de manifiesto el ímpetu social.

Los datos de León son esclarecedores sobre su situación. La provincia perdió 31.000 habitantes en 7 años y el ritmo se aceleró en los últimos. En la autonomía sólo Zamora va peor en términos relativos y en las provincias limítrofes también Orense va peor. Estamos entre los últimos del pelotón de cola de España en evolución demográfica.

La tasa de actividad es la peor de España tras la de Orense, lo que implica que existen pocos incentivos para movilizarse en busca de trabajo.

La tasa de desempleo es la peor de la autonomía tras Ávila. Tenemos un mercado laboral con baja vitalidad.

Para terminar, son pocas las personas que están creando riqueza efectivamente en nuestra provincia porque es la que menos tasa de empleo tiene.

En resumen, los datos dicen que tenemos una demografía decadente, un mercado laboral débil, que no incita a buscar trabajo, con una cifra de desempleo alta y eso lleva a los leoneses a marcharse masivamente de esta provincia. Y sabemos que esa tendencia es mala hace tiempo, pero que en los últimos cinco años es aún peor. No se puede trasladar a la opinión pública más que una conclusión: nos encontramos en una situación de emergencia.

Como es habitual, Proyecto León expone los problemas pero se centra en la propuesta de soluciones que por su extensión plasmaremos en la segunda parte de este tribuna.

martes, 24 de octubre de 2017

Entrevista en la Cadena SER a Proyecto León

Compartimos la entrevista que han hecho a Proyecto León en la Cadena Ser. Nuestros compañeros Anselmo Reguera y Javier Callado han contestado todas las preguntas que han tenido a bien hacerles.

Esperamos que sea de vuestro interés.




domingo, 4 de junio de 2017

Intervención de Proyecto León en el III Concejo Leonés Abierto

Proyecto León intervino en el III Concejo Leonés Abierto organizado por la asociación "Esllabón Llionesista" que se celebró el pasado 27 de mayo en Santa María del Páramo, con una ponencia para el debate: "Organización y gobierno en el territorio leonés".

Os dejamos un resumen de lo que fue nuestra intervención:

León atraviesa una mala coyuntura económica desde los años 80 y muy especialmente en los últimos diez años. Este resultado, fruto de la gestión política, nos lleva a concluir que el sistema de organización de la gobernanza que tenemos es inadecuado y que ante los malos resultados, se requieren soluciones radicales. Por eso hemos propuesto un sistema de gobierno de lo público para León en tres niveles:

1. Un primer nivel básico, el de las juntas vecinales, que estaría configurado por éstas pero con una estructura y funciones revisadas. Sus competencias, servicios y obligaciones aumentarían a la par que su presupuesto, siendo instituciones obligatorias en cada núcleo de población.

2. Un segundo nivel conformado por los ayuntamientos, que pasarían de los actuales 211 a una cifra, según nuestras propuestas, de 25 a 43. Los ayuntamientos actuarían coordinadamente con las juntas vecinales cofinanciando sus obras y actuando como interlocutores cualificados ante la Diputación.

3. Un tercer y último nivel constituido por la Diputación, cuya dirección política estaría sujeta a elección directa. La Diputación asumiría buena parte de las competencias autonómicas en la provincia y debería tener capacidad ejecutiva y en alguna medida legislativa, por encima de la que actualmente tiene.

En Proyecto León observamos el territorio estructurado en tres grandes grupos: ciudades, rururbanos y zonas de escasa población y vemos la necesidad de prestar servicios públicos dignos a todos los ciudadanos con eficacia, así como de promover la actividad económica y proyectar el desarrollo con medidas propias de las peculiaridades leonesas.

Agradecemos a la alcaldesa Alicia y a los concejales Tino y Omar de Santa María del Páramo las facilidades que nos prestaron y el recibimiento que nos hicieron. Muchas gracias.

Os dejamos un resumen de diapositivas de la ponencia y tres momentos de la intervención. Esperamos que sea de vuestro agrado.

DIAPOSITIVAS



3 BREVES MOMENTOS DE LA INTERVENCIÓN








martes, 17 de enero de 2017

El deterioro de algunos servicios municipales

Proyecto León viene observando un creciente descuido en los elementos y cuidado urbanos de la Ciudad Legionense y su alfoz en el último año sin que ni los equipos de gobierno ni la oposición parezcan conscientes y por tanto sin la esperanza de propuestas de corrección del rumbo. Por otra parte tampoco la prensa provincial en su importante labor de control de los poderes públicos parece tomar conciencia de la situación y echamos de menos, por ejemplo, encuestas que interroguen sobre lo que no funciona en el entorno (ciudad, pueblo, provincia, etc.).

Pensamos que se ha dejado caer a las administraciones locales en cierto grado de injustificada autocomplacencia. Hay que indagar sobre lo que las corporaciones no cumplen a pesar de que se crearon para prestar servicios a los ciudadanos y de que se nutren de lo que recaudan mediante impuestos, tasas y otras exacciones. En otras palabras, se espera de la oposición y de la prensa una especie de evaluación continua de calidad, midiendo el grado de satisfacción de la sociedad con los servicios que recibe de las administraciones. Por eso reivindicamos el papel de la prensa, que es insustituible.

Desgraciadamente, el ciudadano dispone de pocos canales para decirle a la administración lo que es mejorable. El contenido de esta evaluación continua puede extraerse de la mera observación de la ciudad. Por eso queda también en evidencia la falta de educación o el “descuido” de los ciudadanos que, teniendo papeleras a su alcance, aumentan la suciedad y el deterioro.

En concreto, refiriéndonos a León y su alfoz, pueden apuntarse algunas evidencias derivadas de actuaciones municipales deficientes, que cabrían en una encuesta o en una denuncia ciudadana:

Imagen de un solar de León con suciedad acumulada
1. Limpieza de calles. Es notorio que en los barrios periféricos cada vez hay más suciedad en las calles, aceras, parques y especialmente en los solares que lindan con las aceras. No se recoge los papeles, bolsas, botes, botellas, etc. que están a dos centímetros por fuera de las aceras.
Por otro lado, el ayuntamiento se demora en la recogida de las hojas que caen de los árboles en otoño, permaneciendo en calles, aceras, carriles bici y jardines demasiados días. Se  acumulan en algunos puntos hasta el medio metro de altura sobre la acera y el carril bici, produciendo una sensación de abandono en la imagen de la ciudad, además de un riesgo de resbalones para los viandantes
       
Pintadas al lado de la muralla.
Fuente: Diario de León
2. Pintadas. Es destacable asimismo que cada vez hay más pintadas porque muchas permanecen años sobre la misma pared y se van añadiendo otras nuevas. Las pintadas que no se limpian atraen otras con lo que se suburbializa el paisaje urbano. Se echa en falta una labor de control sobre los que pintan, buscando la colaboración ciudadana y a través de las grabaciones de las cámaras que el ayuntamiento tiene instaladas. Más si se tiene en cuenta que muchas de las pintadas corresponden a los mismos autores.


3. Papeleras. Con demasiada frecuencia se ven las papeleras rebosantes, con lo que parte de su contenido cae al suelo. El personal de limpieza debería vaciarlas con más frecuencia.

4. Baldosas sueltas. Se aprecian bastantes baldosas sueltas y rotas por diversas zonas de la ciudad, provocando tropiezos y también mojaduras los días de lluvia. ¿No hay alguien que vigile específicamente esto en el ayuntamiento?

Sería deseable pensar en algún método, (concienciación, publicidad, etc.) que eduque al ciudadano para que vea el espacio urbano como “su espacio”, y para que la actitud sea la misma que en su propia vivienda.

Esto se ve claramente en los sitios autorizados para perros sueltos, donde a través de carteles se acentúa el deber ciudadano de recoger las deposiciones caninas. Es placentero comprobar que esa sola medida permite una correcta actuación ciudadana en la mayoría de las ocasiones.

En Proyecto León pensamos que la corrección de la  mayoría de estas deficiencias no supone incrementos de gasto para el Ayuntamiento de León. Bastaría con que los operarios municipales, sobre todo sus responsables, se esmeraran un poco más y que la policía municipal incrementara su presencia en las calles. Estamos convencidos de que una mayor y más activa presencia policial evitaría por sí sola numerosas pintadas, suciedad y comportamientos incívicos que contribuyen a afear el aspecto urbano de León y su alfoz.

Si León está de moda deseamos que no tenga marcha atrás y lo esté por mucho tiempo, al menos si de los leoneses depende.


lunes, 20 de junio de 2016

Elecciones generales y León

En Proyecto León estamos sorprendidos del enfoque que nuestros candidatos/as por León le dan a la campaña electoral: viene a ser el mismo que en la del 20-D, en la que ya actuaron como portavoces del líder nacional de turno y se despreocuparon de los problemas y soluciones de y para León. Así, critican a los opositores de sus líderes, pero sin plantear su propuesta a los problemas de aquí. Como mucho citan nuestros puntos más sensibles como el carbón, la leche u otros, no tanto para proponer una salida viable a los mismos, sino para resaltar lo mal que lo hacen los demás, echándoles la culpa de la situación sin aportar soluciones concretas propias; solo vaguedades y buenas intenciones.
Evidentemente los asuntos nacionales e internacionales son importantes; no lo dudamos. Pero la mejor forma de contribuir al bienestar del mundo comienza por solucionar los problemas propios.
Lo más sangrante es que los políticos obvian nuestros puntos débiles principales y globales, de los que los problemas sectoriales son solamente signos o consecuencias. Es muy importante identificar y definir el problema principal de León para que cualquier actuación que se realice desde las administraciones lleve una orientación concreta y además se sume a la solución global.
Desde Proyecto León consideramos que el principal problema de toda la provincia es la despoblación, en correlación máxima con la tasa de actividad. Éste índice, la tasa de actividad, se obtiene del cociente entre la población de 16 a 64 años ocupada o en demanda de empleo (es decir, la población activa) respecto a todos los que se encuentran en esa edad (activos o no). En consecuencia no influye negativamente el tan denostado envejecimiento de los ciudadanos. Éste es considerado por muchos “creadores de opinión” como un problema para el desarrollo, aunque es un signo de bienestar y una oportunidad para bastantes sectores sociales.
La tasa de actividad en León es la segunda más baja de España, a 10 puntos de la media. Si añadimos que la tasa nacional es de las más bajas de Europa, comprendemos que nuestra desocupación esté provocando que en el último medio siglo hayamos perdido más de 60 000 habitantes. El abandono de una importante área rural y el empobrecimiento general de la provincia tenían que llegar como consecuencia.
Puesto que en Proyecto León no consideramos fáciles los milagros y sí que lo único interesante de los problemas son las soluciones, vamos a proponer algunas evidentes. Hay muchas más para las que no tenemos aquí espacio, aunque estamos dispuestos a debatirlas en cualquier foro.
  • Es fundamental  que todos nuestros alcaldes y concejales conozcan y manejen las claves del desarrollo. Por eso las instituciones como Diputación y Junta tienen una responsabilidad de formación esencial, además de los propios interesados.
  • Debemos tener un estudio riguroso de ordenación del territorio donde cada comarca cuente con un modelo propio de desarrollo que indique las potencialidades y posibilidades más favorables. Por supuesto luego habrá que llevarlo a cabo.
  • En las materias de formación de nuestros jóvenes debería estar incluido el contenido del apartado anterior, así como las habilidades precisas para su aplicación.
  • Las administraciones, Diputación, Junta y Universidades, deben facilitar estudios y formación sobre los puntos importantes para el desarrollo de cada sector. Deberían indicar el recorrido potencial y avalar y asesorar a los emprendedores que surjan en cada uno.
  • Una razón de peso por la que se abandona el área rural es la falta de socialización o vida social de las personas. Al efecto ya tenemos algunas medidas como el transporte a la carta, los CEAS y otras, pero deben reenfocarse hacia los resultados deseados y que sean medibles.
  • El espacio leonés está estructurado en referencia a dos grandes áreas urbanas: Ponferrada para el Bierzo y León para el conjunto de la provincia. Necesitamos que sean nuestra guía social y económica. Ninguna de las dos está en su mejor momento y necesitan prácticamente refundarse. En ambas la crisis del carbón y del campo nos ha pillado sin alternativas que compensen la destrucción de actividad económica. En el caso de León necesita además tamaño: no puede ser que se diseñen los servicios para una ciudad de 120 000 habitantes si lidera un área urbana de 180 000 y es la cabecera de más de 300 000 habitantes. Ambas urbes necesitan urgentemente sus respectivos planes estratégicos, que definan sus objetivos y el camino por el que conseguirlos. Así todos los ciudadanos podremos contribuir a avanzar hacia esas metas.
  • Por último, falta algo de lo que están sobrados los leoneses de la diáspora y carentes los que vivimos aquí: el orgullo de pertenencia. Además de la generación de actividad económica, debemos incluir en el plan general de servicios el paisajismo y la armonía del entorno, erradicando el feísmo tan desarrollado en nuestros pueblos y ciudades. Esa es una parte fundamental para recuperar el orgullo por los orígenes.

Estas pocas medidas -hay muchas más-, no necesitan grandes fondos europeos ni nacionales, sino el esfuerzo de los políticos y sus equipos. Es urgente actuar porque lo que para el Estado pudieran ser meras propuestas de mejora, para nosotros ya es una cuestión de supervivencia.
Candidatos/as por León: para poder contribuir al desarrollo de España les corresponde a ustedes empezar por resolver los problemas de León. Así pues concluimos que lo que necesitan nuestros políticos, los de aquí, es una INMERSIÓN EN LEÓN.

miércoles, 4 de mayo de 2016

SUPRIMIR O CONSERVAR LAS DIPUTACIONES

“Art. 325. En cada provincia habrá una Diputación llamada provincial, para promover su prosperidad,…”. De esta forma la  Constitución de Cádiz de 1812 establecía el nacimiento de las Diputaciones Provinciales. En noviembre de 2013, Proyecto León publicó un artículo de opinión sobre la situación de esta institución. Muchos son los cambios políticos y sociales ocurridos en España desde ese momento y estimamos conveniente volver sobre la cuestión.

La coyuntura política surgida de las elecciones del 20 de diciembre de 2015 ha puesto de actualidad un planteamiento que nunca había emergido con tanta fuerza: la desaparición de las diputaciones provinciales. Si analizamos superficialmente la situación actual de estas instituciones, tal y como fueron concebidas, es fácil encontrar argumentos en contra de su mantenimiento: su dirección es de elección indirecta, es decir, sus diputados no son seleccionados propiamente por los ciudadanos, sino por los concejales de cada partido judicial, que terminan escogiendo al presidente. Este déficit democrático es uno de los argumentos fuertes de quienes abogan por su eliminación. Por tanto el núcleo del problema reside en el sistema de elección indirecta de los políticos. De hecho las diputaciones provinciales devenidas en autonomías, con diputados de elección directa, no reciben esas críticas y su operativa no difiere en esencia de la adoptada en las diputaciones clásicas.

Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación de León
No quedan ahí las razones de los críticos: los elevados gastos de funcionamiento (en algunos casos apenas el 20% de sus recursos se emplean  en desarrollo e inversión para los pueblos), el alto endeudamiento, los casos de corrupción detectados en alguna de ellas, unido a la falta de transparencia en su gestión, así como la opacidad y la sospecha permanente de ser nido de corruptelas y amiguismos conforman el argumentario que apuntala a los que defienden su extinción. Sin embargo se trata de una visión interesada, sin perspectiva y poco realista, puesto que las mismas críticas se podrían hacer extensivas a los ayuntamientos o a las comunidades autónomas, ambos con altos gastos corrientes, sobre endeudados, trufados de casos de corrupción, poco transparentes y víctimas de tanto caciquismo o más.
La razón de ser de una diputación es brindar su apoyo a los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes. Lo hacen fundamentalmente en la prestación de servicios sociales, apoyo técnico, y mantenimiento y desarrollo de infraestructuras (carreteras, gestión de cobros, alumbrado,…). Se trata frecuentemente de servicios subcontratados, por lo que buena parte de su plantilla se dedica a la gestión de contrataciones.

A primera vista, podría parecer que no hay razones para seguir manteniendo unos entes que se antojan caros, poco útiles y de escasa legitimidad democrática. Asimismo, también parece obvio que, desde la creación de las autonomías, debieran de ser éstas las encargadas de prestar el apoyo necesario a los ayuntamientos y localidades de cada provincia. Sin embargo, la realidad se revela más compleja: la gestión política llevada a cabo desde la Junta de Castilla y León (por poner el ejemplo más próximo, pero Andalucía o Castilla-La Mancha son similares) no ha sustentado el despegue económico de León. Tampoco los servicios que presta son extraordinarios ni en cantidad ni en calidad. De hecho, en muchas ocasiones esa gestión ha sido un lastre que frenó el desarrollo socioeconómico de nuestra provincia, como la política industrial por ejemplo; en resumen, las autonomías también aportan un muestrario de lo que no se debe hacer.

Patio del Palacio de los Guzmanes, León
En consecuencia,  desde Proyecto León nos postulamos a favor del mantenimiento de las diputaciones, pero acometiendo las modificaciones que sean necesarias, y en primera instancia las relativas a la elección directa de los diputados. Al menos en lo que a León se refiere, consideramos que la Diputación puede cumplir con el papel que tiene encomendado con eficacia, como hizo durante largos periodos históricos; las disfunciones en la diputación se deben a causas coyunturales y al sistema electivo de sus mandatarios, no a su arquitectura institucional, cercana a los territorios que atiende.

En el caso particular de nuestra provincia se hace necesario, por añadidura, el mantenimiento de la Diputación puesto que es la única entidad regional no absorbida por la ineficaz, anuladora e ineficiente centralidad que emplea la Junta de Castilla y León. También es la única institución que justifica la “y” en el nombre de la autonomía y que mantiene la personalidad y dignidad del secular Pueblo Leonés.
Es indiscutible que no se puede decir lo mismo de la Junta de Castilla y León tras el balance de 33 años. Con abundancia de medios y escasa adaptación a la idiosincrasia leonesa, se erige con el dudoso mérito de lograr que León caiga en una espiral depresiva que no ha terminado. Aun así, la lejanía de los consejeros con los problemas leoneses no se oculta, y ejemplos muy cercanos tenemos. Sólo parecen venir para hacer propaganda y transmitirnos sus “magníficas” intenciones.

En consecuencia, Proyecto León propone que se arbitren los mecanismos necesarios para que los diputados provinciales se elijan directamente por los ciudadanos en listas abiertas. Esos cargos deben tomar parte exclusivamente en el órgano de dirección, ya que la ejecutividad debería correr a cargo de los funcionarios, expertos como son en la problemática y la singularidad provinciales. La gestión sería así transparente para la sociedad. Paralelamente a estas modificaciones, pensamos que es de vital importancia abordar el proceso de fusión de ayuntamientos para que se puedan gestionar eficazmente sus competencias. Proponemos, finalmente, que se respeten los Concejos o Juntas Vecinales, ya que cumplen un papel fundamental en la cadena de gestión pública por su proximidad a los ciudadanos de las 1.400 pequeñas localidades leonesas.

lunes, 14 de marzo de 2016

Apoyamos la plataforma "Desafío Lucha por la Montaña"

Desde Proyecto León apoyamos la plataforma "Desafío Lucha por la Montaña" como iniciativa revalorizadora de la Lucha Leonesa y dinamizadora del potencial económico y social de las montañas de León.



Proyecto León - Desafío Lucha por la Montaña



lunes, 22 de febrero de 2016

2017: Milenario del Fuero de León IV

Albúm gráfico que se realizó en 1920
para celebrar el IX centenario del Fuero
Este será el cuarto artículo que desde Proyecto León dediquemos al próximo Milenario del Fuero de León, que se cumplirá el 28 de julio de 2017.

La cronología de nuestros textos es la siguiente:

29 de mayo de 2014: Qué fue el Fuero y la trascendencia que tuvo en aquella época y posteriores.

8 de octubre de 2014: Explicamos la conmemoración que se hizo en León en 1920, cuando se festejó honrosamente el noveno centenario.

10 de agosto de 2015: Aportamos sugerencias para celebrar el M Aniversario.

Hoy vamos a intentarlo nuevamente, ya que tras el alborozo que experimentamos en agosto de 2015, cuando desde la concejalía de Cultura del Ayuntamiento se habló de promover la conmemoración del Fuero, ha llegado el desánimo. El calendario ha avanzado más de medio año y ninguno de nuestros próceres ha vuelto a mencionar el tema. Nada ha trascendido sobre este asunto cuando debería de haberse avanzado notablemente tanto en la programación como en la publicidad del Milenario. Nos tememos que ninguna institución esté cumpliendo con sus obligaciones y deberes en pro de conmemorar como se merece este gran hito de nuestro pasado.

No sucede así desde la iniciativa particular. Nos han llegado voces, sugerencias y apoyos de personas que conocen y valoran la transcendencia que tiene este próximo aniversario. Como José Miguel Alguero, que propone la creación de un premio de tipo y peso similar al “Princesa de Asturias”; o un concurso que premie al mejor guion para la realización de una película.

O Carlos Fernández, coordinador del “Desafío Lucha por la Montaña”, una plataforma que sin carácter reivindicativo ni significación política está trabajando en un evento conmemorativo en el que la reina de nuestros deportes autóctonos, la lucha leonesa, pudiera brillar en el Milenario del Fuero de 2017. Y es que en la celebración del noveno centenario fue cuando se redactaron las bases del primer corro de aluches, con novedades de tanta trascendencia como el agarre al cinto.

Parece que desde la iniciativa privada sí se pueden y se quieren organizar actos; pero no percibimos lo mismo, ni siquiera el acompañamiento,  en las instituciones. Ahora que a nuestros dirigentes se les llena la boca con la frase “León está de moda”, y que la llegada del AVE está influyendo de forma muy positiva en el turismo con destino a esta ciudad y por extensión a la provincia, deberíamos estar promocionando ya los actos de la próxima conmemoración del Milenario del Fuero de León dándolo a conocer a toda España, lo cual ayudaría a consolidar la “moda de León” y que no sea un fruto pasajero.

Una celebración de este tipo implica mucho trabajo y preparación. En este sentido, y a modo de ejemplos ilustrativos, convocar en la capital un congreso internacional de primer nivel, tal y  como la ocasión lo demanda, requiere de la participación de especialistas de prestigio, que necesitan de tiempo y planificación para elaborar investigaciones y análisis de enjundia y calado científico. Asimismo, para proyectar una exposición con el concurso de piezas y objetos artísticos e históricos depositados fuera de nuestros museos hay que contar con los traslados y la burocracia que eso implica, lo que en algunos casos lleva meses de gestiones. Proyecto León planteó este tema en 2014, momento en el que había tiempo suficiente para organizar unos fastos acordes a la importancia del evento, pero han pasado dos años y observamos un mutismo total; un silencio de cementerio.

Quizás las instituciones aleguen falta de recursos para disimular la falta de imaginación. En una conmemoración de este tipo se tienen que implicar todos los sectores, públicos y privados, pero han de ser las administraciones (locales, provinciales, autonómicas y estatales) las que abanderen e impulsen su organización. Es su responsabilidad.

Apenas restan 17 meses para la fecha concreta del aniversario de la promulgación en julio del 1017, es decir, queda todavía un pequeño margen de maniobra. Esperemos que nuestros representantes públicos sean capaces de ver la importancia que tiene la realización de un evento de esta magnitud. Y no solo para reavivar la maltrecha economía local, sino para erradicar el desánimo que se ha venido instalando entre la población, porque si no lo hacemos los leoneses, nadie desde fuera va a venir a hacerlo.

Confiamos que llegado el año 2017 Proyecto León y otras organizaciones sociales no tengan que salir a la palestra pública para lamentar y denunciar que, una vez más, nuestra ciudad (nuestra tierra, nuestra gente), dejó pasar otra oportunidad histórica por la indolencia y la inactividad de sus responsables políticos.